Más allá del lactante: el VSR grave en niños mayores y adolescentes como brecha silenciosa de prevención

Equipo Editorial VIRALNET LATAM · Septiembre 2026 · Basado en Olson TL et al. JAMA Netw Open. 2026;9(9):e2634138

Viralnet LATAM — Red de Vigilancia Epidemiológica de Virus Respiratorios Blog científico · Contenido basado en evidencia · 2026 El contenido de este blog es de carácter educativo e informativo. No reemplaza el juicio clínico profesional.
La pregunta que plantea este blog no es retórica: si las nuevas herramientas de inmunización contra el VSR fueran eventualmente evaluadas y aprobadas para niños mayores, el beneficio potencial sería concentrado, medible y clínicamente significativo. La evidencia para formular esa pregunta ya existe. Lo que falta es la investigación para responderla, y la vigilancia para saber cuánto de esta carga existe también en América Latina.
Cuando pensamos en prevención del virus sincitial respiratorio (VSR), el referente mental es casi siempre el mismo: un lactante menor de seis meses, preferiblemente pretérmino, con o sin displasia broncopulmonar, candidato a palivizumab o —desde 2024— a nirsevimab. Este marco mental tiene una lógica epidemiológica sólida: el VSR es la principal causa de hospitalización por infección respiratoria aguda baja en los primeros meses de vida. Pero ese marco puede estar ocultando una carga sustancial que ocurre más tarde, en edades donde hoy no existe ninguna estrategia preventiva aprobada.
Un estudio multicéntrico publicado en JAMA Network Open el 16 de septiembre de 2026 (Olson TL et al.) lo demuestra con datos de más de 100 sistemas de salud de Estados Unidos: los niños de 2 a 17 años representaron el 8.3 % de todas las admisiones pediátricas a UCI y, de forma aún más llamativa, el 65.9 % de todas las muertes asociadas a VSR en menores de 18 años. En otras palabras, dos tercios de los niños que mueren por VSR son mayores de dos años. El paradigma de "VSR como enfermedad del lactante" no describe la mortalidad real.
65.9% Muertes por VSR en <18 años Ocurren en niños de 2–17 años (Olson et al. 2026) | 7.5% Mortalidad UCI por VSR 484 muertes / 6.430 ingresos (2–17 años, EEUU 2017–2023) | 93.8% Fallecidos con ≥1 CCC Condiciones crónicas complejas en casi todos los que murieron |
1. El estudio: quiénes son estos niños
El trabajo de Olson et al. analizó de forma retrospectiva 6.430 admisiones a UCI por VSR en niños de 2 a 17 años, extraídas de la base de datos de registros electrónicos de salud Oracle (más de 100 sistemas de salud de EE. UU.) entre enero de 2017 y junio de 2023. Este es el primer estudio a gran escala que evalúa específicamente la carga de enfermedad grave por VSR en toda la franja de edad pediátrica más allá de los dos años.
La distribución por edad fue: 39.8 % en niños de 2–4 años, 37.2 % en los de 5–12 años, y 23 % en adolescentes de 13–17 años. Un 54.3 % de los ingresos ocurrió en hospitales pediátricos especializados. La mediana de edad fue 6.6 años [IQR 3.4–12.6], con 53.8 % de sexo masculino.
Grupo de edad | N admisiones UCI (%) | Mortalidad vs ref (MOR) | p |
2–4 años (referencia) | 2.557 (39.8%) | 1.00 [referencia] | — |
5–12 años | 2.390 (37.2%) | 1.40 [1.12–1.75] | <0.001 |
13–17 años | 1.483 (23.0%) | 1.74 [1.37–2.21] | <0.001 |
MOR: mortality odds ratio. Fuente: Olson et al., JAMA Netw Open. 2026;9(9):e2634138.
Un hallazgo relevante que no debe perderse: aunque la mortalidad se concentra en los niños con condiciones crónicas, más de la mitad de los niños de 2 a 5 años ingresados a UCI por VSR (53.4 %) no tenía ninguna condición crónica identificable. El VSR grave sigue siendo posible incluso en niños previamente sanos más allá de los 12 meses de vida.
“Niños de 2 a 17 años representaron cerca de la mitad de las admisiones a UCI por VSR y dos tercios de las muertes por VSR en menores de 18 años. Son una población subvalorada que puede beneficiarse de estrategias preventivas ampliadas.” — Olson TL et al., JAMA Netw Open. 2026;9(9):e2634138 |
2. La complejidad crónica como amplificador de riesgo
El hallazgo central del estudio —y el que tiene mayores implicaciones para la política de prevención— es la relación dosis-respuesta entre la carga de condiciones crónicas complejas (CCCs) y la mortalidad por VSR. Las CCCs se clasificaron según el sistema pediátrico establecido por Feudtner et al. en 10 categorías por sistema orgánico: neurológico/neuromuscular, cardiovascular, respiratorio, renal/urológico, gastrointestinal, hematológico/inmunológico, metabólico, congénito/genético, neoplasia maligna, y prematuro/neonatal.
⚠️ Mortalidad por VSR según carga de CCCs (niños 2–17 años) ● Sin ninguna CCC: 1.1% de mortalidad hospitalaria ● Con 1 CCC: 3.3% (MOR 3.06 [1.88–4.98]) ● Con 2 CCCs: 9.7% (MOR 9.67 [6.33–14.77]) ● Con ≥3 CCCs: 14–25.9% (MOR 22.56 [15.44–32.97]) ● Dependencia tecnológica: 28.9% de los ingresos; MOR ajustado 1.41 [1.01–1.95] ● Estado de trasplante: MOR ajustado 2.18 [1.47–3.23] |
La curva de mortalidad en función del número de CCCs es exponencial, no lineal. Pasar de 0 a 1 CCC multiplica por 3 el riesgo de morir; pasar de 1 a 3 o más CCCs lo multiplica adicionalmente por 7, llegando a un odds ratio ajustado de 22 frente a los niños sin comorbilidades. Independientemente del grupo de edad, la mortalidad fue siempre mayor en niños con 3 o más CCCs.
En el análisis multivariable ajustado por edad, sexo y todas las categorías de CCCs, las condiciones que se mantuvieron independientemente asociadas a mortalidad fueron: neoplasia maligna (aAMOR 4.27 [3.16–5.77]), neurológica/neuromuscular (2.66 [2.08–3.39]), enfermedad respiratoria (2.36 [1.83–3.03]), trasplante (2.18 [1.47–3.23]), congénita/genética (1.89 [1.43–2.49]), enfermedad metabólica (1.78 [1.42–2.23]), cardiovascular (1.57 [1.25–1.96]) y dependencia tecnológica (1.41 [1.01–1.95]).
3. La brecha de prevención: herramientas que no llegan a estos niños
El paradigma preventivo vigente para el VSR en la edad pediátrica se construyó sobre la evidencia de riesgo en los primeros meses de vida. Hoy, las estrategias disponibles incluyen: la vacuna materna RSVpreF (Abrysvo) para protección durante el primer año de vida; nirsevimab (Beyfortus) para lactantes durante su primera temporada de VSR, con uso universal recomendado hasta 8 meses; y el anticuerpo de larga duración clesrovimab para situaciones específicas en lactantes. Para los bebés que entran a una segunda temporada de VSR, nirsevimab se recomienda solo en casos de alto riesgo (enfermedad pulmonar crónica, inmunocompromiso severo, fibrosis quística grave).
Para los niños mayores de un año —el grupo que representa el 65.9 % de las muertes por VSR pediátrico— no existe ninguna estrategia preventiva aprobada. La inmunización activa con vacunas en niños mayores es biológicamente plausible, pero la evidencia de seguridad, eficacia y la estrategia óptima aún no están disponibles para este grupo de edad. En adultos, tres vacunas inactivadas ya recibieron aprobación de la FDA (para personas ≥50 años o ≥75 años según la indicación), lo que prueba que la inmunización activa contra el VSR funciona más allá de la infancia, aunque las respuestas inmunológicas y el rol de la exposición previa varían con la edad.
🧩 El mapa de la prevención del VSR hoy (septiembre 2026) ● Lactantes <8 meses (primera temporada): nirsevimab (universal) + vacuna materna RSVpreF → Cobertura existente ● Lactantes 8–19 meses (segunda temporada): nirsevimab solo en alto riesgo → Cobertura parcial ● Niños 2–17 años con CCCs: SIN estrategia aprobada → Brecha de prevención ● Niños 2–17 años sin CCCs: SIN estrategia aprobada → Brecha de prevención (53.4% ingresaron a UCI sin CCCs) ● Adultos ≥50–75 años: tres vacunas inactivadas aprobadas → Cobertura existente |
Esta asimetría es paradójica: los adultos mayores de 75 años tienen opciones de vacunación activa contra el VSR, pero los adolescentes de 13 años con leucemia linfoblástica aguda, parálisis cerebral y dependencia de ventilación mecánica no la tienen. Olson et al. identifican explícitamente las subpoblaciones pediátricas con mayor complejidad médica como las candidatas con mayor probabilidad de beneficio clínico de una prevención ampliada.
4. Perspectiva VIRALNET: ¿qué significa esto para LATAM?
El estudio de Olson et al. fue realizado en el sistema de salud estadounidense, con acceso a diagnóstico microbiológico avanzado y criterios de ingreso a UCI propios de ese contexto. La extrapolación directa a América Latina requiere cautela, pero el patrón epidemiológico —VSR grave más allá de la lactancia, concentrado en niños con condiciones crónicas complejas— es biológicamente plausible y consistente con lo que la vigilancia en la región ha sugerido.
Para la red VIRALNET, estos hallazgos tienen implicaciones en tres planos. En primer lugar, en materia de vigilancia: los sistemas de monitoreo de VSR en LATAM siguen estando mayoritariamente orientados a lactantes. Ampliar la caracterización de edad en los reportes de hospitalizaciones y muertes graves por VSR es una necesidad urgente para visibilizar si el patrón de Olson et al. se reproduce en nuestra región. En segundo lugar, en clínica: los pediatras y médicos de UCI deben incluir al VSR en el diagnóstico diferencial de niños mayores con enfermedad respiratoria grave, especialmente los portadores de CCCs, donde el riesgo de muerte supera el 15 % según estos datos. En tercer lugar, en política farmacéutica y regulatoria: si la evidencia internacional continúa acumulándose en la dirección que señala este estudio, los ministerios de salud de la región deberán estar preparados para evaluar estrategias de prevención dirigidas a este grupo etario cuando las herramientas estén disponibles.
🔬 Implicaciones para la vigilancia y política de VIRALNET LATAM ▸ Ampliar los sistemas de vigilancia para capturar muertes y hospitalizaciones graves por VSR en niños 2–17 años, no solo lactantes. ▸ Diseñar módulos de recolección de datos de CCCs en los reportes de VSR para identificar subpoblaciones de alto riesgo. ▸ Generar evidencia regional sobre la carga de VSR grave en niños escolares y adolescentes con comorbilidades —datos que hoy no existen en LATAM. ▸ Preparar el terreno de análisis para evaluar futuras estrategias preventivas en niños mayores cuando los ensayos clínicos estén disponibles. ▸ Articular con los programas nacionales de enfermedades raras y crónicas complejas para identificar la población pediátrica de mayor riesgo. |
Puntos clave
📊 ¿De quién estamos hablando? Niños de 2 a 17 años representan el 65.9% de todas las muertes por VSR en menores de 18 años en EE. UU. (2017–2023), según el mayor estudio multicéntrico publicado hasta la fecha (6.430 admisiones a UCI; Olson et al. JAMA Netw Open 2026). |
⚠️ ¿Qué determina la mortalidad? La carga de condiciones crónicas complejas (CCCs) es el predictor más potente. Niños con ≥3 CCCs tienen 22 veces más probabilidad de morir que los que no tienen ninguna. Las categorías con mayor riesgo ajustado: neoplasia maligna (aAMOR 4.27), neurológica (2.66), enfermedad respiratoria (2.36). |
🚫 ¿Qué herramientas existen para prevenirlo? Ninguna. Las estrategias actuales (nirsevimab, vacuna materna RSVpreF, clesrovimab) se limitan a lactantes en su primera o segunda temporada. No existe ninguna intervención preventiva aprobada para niños mayores de 1–2 años, a pesar de que concentran la mayoría de las muertes. |
🔭 ¿Qué viene? La inmunización activa con vacunas RSV en niños mayores es biológicamente plausible (ya se demostró en adultos ≥50 años) pero requiere ensayos clínicos pediátricos específicos. La agenda investigadora debe incluir estudios de efectividad, seguridad y esquemas óptimos de vacunación en este grupo de edad. |
🌐 LATAM CALLOUT — Una brecha silenciosa que requiere vigilancia activa ● El VSR grave en niños 2–17 años es una realidad documentada en EE. UU. con datos robustos de más de 100 hospitales. ● En LATAM no existen datos equivalentes de esta franja de edad: la vigilancia debe ampliarse para visibilizar este grupo. ● Las CCCs de mayor riesgo (neoplasias, enfermedades neurológicas, trasplante) están presentes en los sistemas de salud de la región. ● VIRALNET puede ser el vehículo para generar la evidencia regional que fundamente políticas preventivas futuras. |
Limitaciones ● El estudio es retrospectivo y se basa en datos de registros electrónicos de EE. UU.; puede haber variabilidad en la codificación diagnóstica y en los criterios de ingreso a UCI entre centros. ● El VSR se identificó por laboratorio O por códigos de diagnóstico, lo que puede incluir casos en los que el virus no fue el agente causal principal. ● Los investigadores no pudieron ajustar por gravedad de enfermedad al ingreso ni por coinfecciones virales o bacterianas. ● El análisis multivariable se realizó a nivel de categorías de CCC, no de subcategorías, por limitaciones de potencia estadística. ● La extrapolación a América Latina requiere datos propios: los costos de hospitalización, el acceso a UCI y la prevalencia de CCCs difieren del contexto estadounidense. |
Conclusión: tiempo de ampliar el mapa
El VSR no termina en los 6 meses de vida ni en la primera temporada. Olson et al. documentan, con el mayor conjunto de datos disponible hasta hoy, que los niños de 2 a 17 años —especialmente los que acumulan tres o más condiciones crónicas complejas— experimentan una mortalidad por VSR que la comunidad pediátrica no ha dimensionado completamente, en parte porque las herramientas preventivas siempre apuntaron a otro lugar.
La pregunta que plantea este blog no es retórica: si las nuevas herramientas de inmunización contra el VSR fueran eventualmente evaluadas y aprobadas para niños mayores, el beneficio potencial sería concentrado, medible y clínicamente significativo. La evidencia para formular esa pregunta ya existe. Lo que falta es la investigación para responderla, y la vigilancia para saber cuánto de esta carga existe también en América Latina.
Referencias
1. Olson TL, Trujillo Rivera EA, Patel AK, Mejias A, Pollack MM. Respiratory Syncytial Virus–Associated Disease in Children Receiving Intensive Care. JAMA Netw Open. 2026;9(9):e2634138. doi:10.1001/jamanetworkopen.2026.34138
2. Jones J. Centers for Disease Control and Prevention evidence to recommendations framework: nirsevimab updates. August 3, 2023. https://stacks.cdc.gov/view/cdc/131586
3. Committee on Infectious Diseases. Recommendations for the prevention of RSV disease in infants and children: policy statement. Pediatrics. 2025;156(5):e2025073923.
4. Moulia DL, Link-Gelles R, Chu HY, et al. Use of clesrovimab for prevention of severe RSV-associated lower respiratory tract infections in infants. MMWR Morb Mortal Wkly Rep. 2025;74(32):508-514.
5. Shanklin A, Olson TL, Trujillo Rivera EA, Patel AK, Pollack MM. Respiratory syncytial virus and US pediatric intensive care utilization. JAMA Netw Open. 2024;7(10):e2440997.
6. Mejias A, Rodríguez-Fernández R, Oliva S, Peeples ME, Ramilo O. The journey to a respiratory syncytial virus vaccine. Ann Allergy Asthma Immunol. 2020;125(1):36-46.
7. Centers for Disease Control and Prevention. RSV vaccine guidance for adults. February 24, 2026. https://www.cdc.gov/rsv/hcp/vaccine-clinical-guidance/adults.html
8. Feudtner C, Feinstein JA, Zhong W, Hall M, Dai D. Pediatric complex chronic conditions classification system version 2: updated for ICD-10 and complex medical technology dependence and transplantation. BMC Pediatr. 2014;14:199.
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