Nueva evidencia del mundo real sobre la efectividad de la vacuna materna contra VSR
- Alejandro Díaz

- 4 dic 2025
- 5 Min. de lectura

Editorial
La vacuna materna contra el VSR es una herramienta probada, potente y segura para proteger a los lactantes durante sus primeros y más frágiles meses de vida. La evidencia del mundo real es robusta, convincente y respalda su implementación a gran escala.
Esta editorial está dedicada a la vacuna materna contra el Virus Sincitial Respiratorio (VSR), una innovación que ya está disponible en Colombia y que marca un hito en la protección de los recién nacidos. Su llegada representa una esperanza tangible para reducir los casos graves y hospitalizaciones por VSR en los primeros meses de vida, resaltando la importancia de adoptar nuevas estrategias de prevención en nuestro país. Para cualquier padre o madre, la salud de su recién nacido es la máxima prioridad; sin embargo, una amenaza común y preocupante acecha durante estos primeros meses: el VSR. Este virus figura a nivel mundial entre las principales causas de hospitalización en bebés menores de 6 meses. La situación en Escocia subraya la urgencia del problema: entre 2000 y 2011, el VSR fue responsable del 6,2% de todos los días-cama hospitalarios para lactantes, y el 2,1% de todos los niños escoceses fueron hospitalizados por esta causa antes de cumplir los dos años. Esta enorme carga sobre las familias y los sistemas de salud ha impulsado una búsqueda urgente de soluciones efectivas, haciendo aún más relevante la aparición de nuevas opciones como la vacuna materna.
Ahora, la nueva vacuna materna (RSVpreF) (Abrysvo) ofrece una prometedora línea de defensa, protegiendo a los bebés antes de que nazcan. En nuestra región, Argentina ha sido pionera en su implementación y ha tenido unos resultados notables. Ahora Un nuevo y masivo estudio realizado en Escocia ha proporcionado más evidencia del mundo real sobre su efectividad, y los resultados son notables. Este artículo desglosa los cuatro hallazgos más relevantes de esta investigación pionera, revelando no solo cuán bien funciona la vacuna, sino también algunas claves inesperadas para su éxito.
1. Su efectividad en el mundo real es sorprendentemente alta
Una cosa es que una vacuna demuestre ser eficaz en las condiciones controladas de un ensayo clínico, y otra muy distinta es que mantenga ese rendimiento en el complejo escenario del mundo real. Este estudio de Escocia confirma exactamente eso: la vacuna materna contra el VSR no solo funciona, sino que funciona excepcionalmente bien en toda una población nacional.
El hallazgo principal del estudio fue contundente: la vacuna demostró una efectividad del 82.2% en la prevención de hospitalizaciones por infecciones del tracto respiratorio inferior (ITRI, o LRTI por sus siglas en inglés) relacionadas con el VSR en bebés de 90 días o menos. Para poner esto en perspectiva, los investigadores estimaron que, durante el período del estudio, la vacunación evitó 219 ingresos hospitalarios de lactantes. Este no es un número teórico; es una demostración clara y sustancial del efecto protector de la vacuna a lo largo y ancho de todo un país.
2. Ofrece una potente protección, incluso para los bebés prematuros
Y esta impresionante efectividad no se limita a la población general; el estudio reveló que es aún más pronunciada en uno de los grupos más frágiles: los bebés prematuros. Ellos enfrentan un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones graves por el VSR, por lo que una de las preguntas más importantes era si la vacuna podría protegerlos eficazmente. La respuesta, según la evidencia de Escocia, es un rotundo sí.
El estudio encontró que la vacuna tenía una efectividad ajustada del 89.9% para los bebés nacidos prematuramente (antes de las 37 semanas de gestación). Este es un hallazgo crucial, ya que es la primera vez que se demuestra con evidencia del mundo real una protección tan significativa para este grupo de alto riesgo. Como señalan los propios investigadores, este dato es un pilar fundamental para la confianza en los programas de vacunación.
Este estudio nacional basado en la población proporciona evidencia de que la vacunación materna contra el VSR reduce sustancialmente el riesgo de hospitalización por ITRI relacionada con el VSR en lactantes de 90 días o menos, incluidos los lactantes prematuros.
3. El momento de la vacunación es clave para una protección máxima
El estudio reveló un matiz increíblemente importante: cuándo se administra la vacuna durante el embarazo tiene un impacto directo en su efectividad. Los investigadores diferenciaron entre las madres vacunadas más de 14 días antes del parto y aquellas vacunadas dentro de los 14 días previos al nacimiento, un grupo que denominaron de "inmunización subóptima".
Para el grupo con inmunización subóptima, el estudio no encontró un efecto protector claro o estadísticamente significativo (una efectividad del 31.7% con un valor p de 0.20). Este hallazgo es fundamental porque subraya la necesidad de una vacunación oportuna. Para que la madre desarrolle suficientes anticuerpos y los transfiera eficazmente al feto a través de la placenta, se necesita tiempo. De hecho, la evidencia inmunológica respalda la vacunación al menos 5 semanas antes del parto para optimizar esta transferencia de anticuerpos. Este resultado valida la política de Escocia de ofrecer la vacuna a partir de las 28 semanas de gestación, así como también la decisión en Colombia por ofrecerla a partir de la semana 28.
En el grupo denominado de inmunización subóptima, el estudio no identificó un efecto protector claro ni estadísticamente significativo, mostrando una efectividad del 31,7% y un valor p de 0,20. Este hallazgo destaca la importancia de administrar la vacuna en el momento adecuado. Para que la madre pueda desarrollar suficientes anticuerpos y transferirlos eficazmente al feto a través de la placenta, es esencial disponer de tiempo suficiente. La evidencia inmunológica respalda que la vacunación se realice al menos cinco semanas antes del parto para maximizar la transferencia de anticuerpos. Por ello, el resultado avala la política adoptada en Escocia de ofrecer la vacuna a partir de la semana 28 de gestación, así como la decisión tomada en Colombia de iniciar su administración en ese mismo periodo.
4. El panorama general: un comienzo modesto para una herramienta poderosa
A pesar de la probada y altísima efectividad de la vacuna, el estudio arrojó una cifra que revela un desafío importante para la salud pública. Durante el período de investigación, la tasa de aceptación de la vacuna fue del 50.2% entre las mujeres embarazadas.
Este dato representa una "brecha de oportunidad" crítica. Tenemos una herramienta que ha demostrado poder prevenir cientos de hospitalizaciones infantiles, protegiendo a los bebés en su etapa más vulnerable. Sin embargo, el hecho de que solo la mitad de las madres elegibles la recibieran indica que existen barreras —ya sean de acceso, información o confianza— que impiden que este avance científico alcance su máximo impacto potencial.
Un punto de inflexión en la salud infantil
El mensaje final del estudio escocés es claro y esperanzador: la vacuna materna contra el VSR es una herramienta probada, potente y segura para proteger a los lactantes durante sus primeros y más frágiles meses de vida. La evidencia del mundo real es robusta, convincente y respalda su implementación a gran escala. Los hallazgos no solo confirman la alta efectividad de la vacuna, sino que también nos enseñan lecciones valiosas sobre cómo usarla mejor, especialmente en cuanto al momento de la administración y la necesidad de proteger a los bebés prematuros.
Con una herramienta tan poderosa ahora disponible, ¿cuáles son los pasos más importantes que debemos tomar para asegurar que cada bebé pueda beneficiarse de esta protección?
Referencia
Lancet Infect Dis (2025). Effectiveness of the maternal RSVpreF vaccine against severe disease in infants in Scotland, UK. Publicado el 28 de noviembre de 2025. Disponible en: https://doi.org/10.1016/S1473-3099(25)00624-3


